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El Vocerito
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Hay muchas plantas trepadoras o escalantes, muchos tipos y especies distintas.

Plantas trepadoras

Hay muchas plantas trepadoras o escalantes, muchos tipos y especies distintas. Son hermosas, aromáticas, coloridas y llenan cualquier espacio con vida. Si las querés en su máximo esplendor en primavera, el otoño es el mejor momento para empezar a cultivarlas.
  • Madreselvas

  • Glicina

  • Santa Rita

  • Jazmín trepador

Hay muchas plantas trepadoras o escalantes, muchos tipos y especies distintas. Entre ellas las más conocidas y vistas son las enredaderas, como la Enamorada del muro, el Ficus tapizante o la Hiedra, ambas perennes, que son las típicas que cubren todo lo que se les pone a su paso. Estas trepadoras son sin flor, pero en el caso de la Hiedra, (durante el otoño) sus hojas grandes se vuelven de color rojo/bordo. Pero hay otras enredaderas trepadoras que sí brindan flores, y muchas de ellas de hermoso aroma.

 

MADRESELVAS: Esta planta de lianas robustas y hojas de forma ovalada, tiene algunas variedades que son perennes y trepadoras. Florece a lo largo del verano y produce flores (de variados colores aunque la más extendida es la de color blanco crema) con un agradable aroma, que se vuelve más intenso por las noches. Son de rápido crecimiento, invasivas y pueden cubrir muros y suelos.

Cómo cuidarlas: Como es una planta delicada, hay que cuidarla de las plagas; y evitarles el sol directo: le gusta el ambiente fresco y la semi sombra o sombra completa, por eso es ideal para las galerías. Los riegos deben ser normales durante el año pero más abundantes en la época de la floración.

 

GLICINA: Esos racimos colgantes de flores color lavanda (también las hay blancas) son los frutos de esta planta también llamada Wisteria que es un arbusto trepador de tronco leñoso, grueso y retorcido; de hojas caducas, de rápido crecimiento y muy invasora; que tiene dos floraciones: primavera y verano.

Cómo cuidarla: Para que se desarrolle por completo (hasta 30 m de altura) hay que ponerla en tierra y ubicarla cerca de un muro o un poste para que su fuerte tronco pueda crecer retorciéndose. Es muy longeva y si bien también crece de manera vertical sus flores se aprecian mejor horizontalmente. Tiene sólo una contraindicación: sus flores son tóxicas.

 

SANTA RITA (o buganvillas): Se cultivan muy bien en maceta y se hacen árboles en tierra. Su follaje es perenne y si están expuestos al sol pleno por 6 horas al día, darán una floración muy generosa: como sus flores son en realidad sus hojas modificadas, esta planta puede permanecer con flor prácticamente todo el año.

Cómo cuidarlas: No tolera las heladas y hay que cuidarla de los fríos intensos, sobre todo al inicio de su crecimiento. Quieren riego justo y soportan todo tipo de suelos. Sus flores pueden ser de color anaranjado, rojo, fucsia y blanco; y realmente son muy vistosas. Es ideal para cubrir pérgolas y si tiene dónde recostarse, puede convertirse en un arbusto generoso.

 

JAZMÍN TREPADOR: De esta planta de hoja perenne hay varios tipos que son tan parecidos entre sí que se confunden, porque todos desarrollan flores blancas pequeñas muy perfumadas. Si se las combinan y se cultivan más de una variedad, nos aseguramos floración por más tiempo durante el año. Las variedades de jazmines trepadores que gustan del sol son: el Jazmín del país, que florece de noviembre a mayo y tiene flores de pétalos más gruesos; y el Jazmín Azórico que también florece en verano y sus pétalos son más finitos. En cambio, las variedades de jazmines que soportan algo de sombra son: el Jazmín de Leche, que florece en primavera y sus pétalos son dentados; y el Jazmín de Hungría que florece de agosto a octubre, anunciando el fin del invierno, con racimos de pimpollos color rosado que se convierten en flores blancas muy pequeñas.